Archive

Archivo de Autor

TRES INSTANTES DE LOCURA (Segunda Parte)


Brujas, 21/06/2000

 

España se presentaba a la última jornada de la liguilla de la Eurocopa con un bagaje de una victoria sobre Eslovenia y una derrota con la famosa salida de Molina ante Noruega. Tenía que ganar sí o sí a la selección yugoslava entrenada por Vujadin Boskov que estaba haciendo una primera fase más que correcta. El que ganara ese encuentro pasaba, pero existía la posibilidad de que si Noruega no vencía en su partido con Eslovenia pasarán las dos, como así ocurrió finalmente. Tras un emocionante partido, se llegaba a los últimos minutos con la selección perdiendo 3-2, y aunque Noruega había empatado, España necesitaba ganar, porque en ese instante estaba fuera.
Al llegar el minuto 90, el árbitro señala penalti que Mendieta transforma, como era costumbre en él, y ponía el empate a 3 en el marcador. El propio Mendieta le pega un patadón al balón al recogerlo de las redes hacia la grada. No era consciente de que el empate no valía. No sé cuántos segundos o minutos transcurrieron desde el penalti transformado hasta que Guardiola metió el balón al área, Urzaiz cabecea, y un casi retirado Alfonso, la mete dentro. Sólo sé que ese tiempo fue en el que más vibre con la selección. No fue como en la última Eurocopa o el último Mundial ganados, en ese partido la  selección estaba totalmente muerta y en cuatro minutos volvió a la vida.

 

 

 

 

 

 

Getafe, 10/04/2008

 
El partido con el que más he enloquecido con el Lega, resulta curioso, porque no participó en el mismo. Es el equipo que más he visto, al que más quiero y querré,  y aunque en una ocasión me gasté el dinero del abono de la temporada en vino iré a verle esté en la categoría que esté, pero nunca le he visto ganar para nada algo importante. En el 93 subió a segunda división, pero ese día yo ni estaba en Leganés. Recuerdo escuchar por la radio la celebración. Aquel “Barça, Madrid el Lega ya está aquí”. En segunda le seguí con una regularidad bastante aceptable. Viví las eliminatorias de copa contra el Celta de Vigo o el Real Madrid de los Galácticos, ambas perdidas.
Mientras he visto como nosotros bajábamos y caminábamos por el desierto de la Segunda B, nuestro máximo rival no sólo sube a primera, sino que juega dos finales de copa (perdidas con absoluta justicia) y era eliminado por el Bayern Munich en el último minuto de la prórroga con el gran gol de Luca Toni, ante la presencia del Rey. (¿Dónde estaba Majestad cuando el Alavés o el Málaga estaban también en cuartos? ¿De putas quizás?). Yo estaba viendo el partido en mi casa, sin esperanzas de que el Bayern rozara la proeza, y recibí la reprobación de mis padres por tanta alegría mostrada por mi parte después ver al Getafe eliminado. Pero qué le voy a hacer, es el equipo que más odio.

Luca Toni marca el tercer gol

Su Majestad contento con el gol de Luca Toni

TRES INSTANTES DE LOCURA (Primera Parte)


El Lega, la selección, y el Real Madrid. Son mis equipos, a los que sigo, con los que sufro, los que me dan alegrías. Con cada unos de ellos he tenido varios momentos de éxtasis, momentos que me hicieron saltar de mi sillón o de mi asiento y gritar como un loco y golpear al sofá o a los maltrechos asientos de Butarque, como todo hincha gañán. Tras una  profunda reflexión, voy a describir en mi primera entrada del blog cuál ha sido ese momento especial con cada equipo, con el que más salté, grité… es decir: el recuerdo de tres instantes de locura.

Amsterdam Arena, 20/Mayo/1998


32 años llevaba el Real Madrid sin ganar la orejuda. Grandes equipos del Real Madrid como “el de los García” o “la Quinta del Buitre” fracasaron en el intento. Yo había visto varios finales por la televisión en las que grandes equipos como el Milán de Sacchi, el Dream Team, o la Juve de Lippi se alzaban con el trofeo, y desde aquel 20 de Mayo comprendí que para ganar la Copa de Europa no hace falta ser como aquellos equipos colosales, sino tener suerte y que algún jugador tenga el partido de su vida en el momento justo. Aquel Real Madrid “entrenado” por Heynckes era cualquier cosa menos un equipo. En Liga quedó fuera de la zona Champions, en semifinales, contra el Borussia, se pasó de eliminatoria gracias al buen hacer de Fernando Sanz (el mejor de los hijos del presi) y el gol de Karembeu (jugador con más títulos por estar en el momento justo en el sitio adecuado). Y llegaba la final, contra una Juve que afrontaba su tercera consecutiva. Se cuenta que una semana antes, el bueno de Jupp le dijo a Lorenzo Sanz (el mejor presidente de la historia del Real Madrid) que no podía con el equipo,  pero, por supuesto, no le aceptó la dimisión con la final a la vista, por lo tanto uno puede imaginarse cómo estaba el equipo.
La final fue un partido duro, intenso, en aquella Juve creo recordar que jugaban Zidane,  Del Piero, Davids, Montero, Peruzzi o el Pipo Inzaghi. El Madrid ganó con aquel gol de Mijatovic precedido de un disparo rechazado (que a saber donde iba…) de Roberto Carlos, después de sufrir y aguantar las embestidas de la Vecchia Signora, con uno de los mejores partidos de Redondo que yo recuerdo.

Un diario catalán publicó al día siguiente “El Madrid gana la Séptima con gol de Mijatovic en fuera de juego”, no fue así, pero ojalá hubiera sido ilegal, todo hubiera sido más churro, más inesperado.

A %d blogueros les gusta esto: